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The winning entry has been announced in this pair.There were 7 entries submitted in this pair during the submission phase. The winning entry was determined based on finals round voting by peers.Competition in this pair is now closed. |
[...] El dragón se alegró de volver a verle, y en esta ocasión emitió un bufido que asustó tanto a las personas que le rodeaban, que todas huyeron despavoridas. Claro que el niño no había escapado. Entonces el dragón, entristecido, le confesó su confusión. —Ya no soy yo, ya no sé quién soy —le dijo. Y una gran lágrima cayó desde sus ojos, que ya no brillaban, sino que se habían vuelto opacos y acuosos. —Me has hecho reflexionar sobre mi comportamiento. Es verdad, yo no soy malo. Y no quiero serlo. Pero antes, cuando me comportaba como el malo, me respetaban. La gente me tenía miedo, a mi fuerza, a mi fuego, a mis bufidos. No se me acercaban. Y me respetaban. Ahora, en cambio... El niño sintió el dolor del dragón. —¿Ahora en cambio...? —Me da vergüenza decirlo. Pero el otro día, incluso... un chico se me acercó. Y como yo seguía pareciendo bueno y tranquilo, me tiró del rabo. Y otro intentó meterme los dedos en el hocico, por donde yo antes solía escupir fuego. Y luego están los que juguetean con mis alas, intentando abrirlas cuando yo las he cerrado para descansar. Ahora todo el mundo se burla de mí, dicen que no asusto a nadie... [...] | Entry #38254 — Discuss Winner
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[...] El dragón se puso contento de volver a verlo [al niño] y para la ocasión hizo un chillido que espantó tanto a los que lo rodeaban que se escaparon con rapidez. Por supuesto, el niño no huyó. Y entonces el dragón, poniéndose triste, le confesó que estaba confundido. —Ya no soy yo; ya no sé quién soy —le dijo. Y una gran lágrima caía de sus ojos, que ya no brillaban, sino que se habían vuelto opacos y húmedos—. Me has hecho reflexionar acerca de mi comportamiento. Es verdad, no soy malo. Y no quiero serlo. Pero cuando me portaba mal, me sentía importante. La gente me tenía miedo, miedo de mi fuerza, de mi fuego, de mis chillidos. No se me acercaban. Y me respetaban. Ahora, en cambio… El niño sintió el dolor del dragón. —¿Ahora en cambio…? —Me da vergüenza decirlo. Pero el otro día, incluso… un chico se me acercó. Y como yo me mostraba bueno y tranquilo, me tiró la cola. Y otro intentaba meterme los dedos en la nariz, por donde antes tiraba fuego. Y después están los que juguetean con mis alas, probando abrírmelas cuando las he cerrado para descansar. En fin, ya todos se burlan de mí, dicen que no le doy miedo a nadie. [...] | Entry #38257 — Discuss
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[...] El dragón se alegró de volver a verlo (al niño), y para la ocasión emitió un siseo que asustó tanto a las numerosas personas que le rodeaban que todas escaparon. Claramente, el niño no escapó. Entonces el dragón, entristecido, le confesó su confusión. ‟Ya no soy yo: ya no sé quién soy, le dijo. Y una gran lágrima fluía de sus ojos, que ya no brillaban, sino que se habían vuelto opacos y llorosos. ‟Gracias a ti he reflejado sobre mis comportamientos. La verdad es que no soy malo, y no quiero serlo. Sin embargo, cuando me portaba mal era aceptado. La gente tenía miedo de mí, de mi fuerza, de mi fuego, y de mis siseos. No se me acercaba. Y me respetaba. Ahora, en cambio... El niño sintió el dolor del dragón. “¿Y ahora...?" Me da vergüenza decirlo. Hasta el otro día un chico se me acercó. Y como yo seguía pareciendo bueno y tranquilo, me tiró de la cola. Y otro chico intentaba meter sus dedos en mis agujeros de la nariz, de donde un tiempo escupía fuego. Además, hay personas que juguetean con mis alas, intentando abrirlas cuando yo le tenía cerradas para descansar. Ahora todo el mundo se burla de mí, dicen que no asusto a nadie…”. [...] | Entry #37733 — Discuss
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[...] El dragón estuvo feliz de volver a verlo [al niño] y para la ocasión hizo un rugido que asustó tanto a los que lo rodeaban que todos salieron corriendo como locos. Obviamente el niño no se fue. Entonces el dragón, que se había puesto triste, le confesó su confusión. “Ya no soy yo mismo: ya no sé quién soy”, le dijo. Y una grande lágrima le estaba saliendo de los ojos, que ya no estaban brillantes, sino que se habían puesto opacos y llorosos. “Tu me has hecho reflexionar sobre mis comportamientos. Es verdad, yo no soy malo. Y no quiero serlo. Pero antes, comportándome como un dragón malo, era reconocido. La gente tenía miedo de mí, de mi fuerza, de mi fuego, de mis rugidos. No se me acercaba. Y me respetaba. Ahora en cambio…” El niño sintió el dolor del dragón. “Ahora en cambio…?” “Me da verguenza decirlo. Pero el otro día incluso… un chico se me acercó. Y visto que yo continuaba a parecer bueno y tranquilo, me jaló la cola. Y otro intentava meterme los dedos en la nariz, de donde antes yo emitía fuego. Y hay también quien juguetea con mis alas, tratando de abrírmelas cuando yo las he cerrado para descansar. En otras palabras, ya todos se burlan de mí, dicen que no doy miedo a nadie…”. [...] | Entry #38066 — Discuss
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[...] El dragón se alegró de verlo [al niño] nuevamente y en esta ocasión hizo un silbido que asustó a muchos a su alrededor a tal punto que todos salieron corriendo. Por supuesto, el niño no se había escapado. Y entonces el dragón, entristecido, le confesó su confusión. “Ya no soy yo: ya no sé quién soy”, le dijo. Y una gran lágrima caía de sus ojos, que ya no brillaban, sino que se habían vuelto opacos y llorosos. “Me hiciste reflexionar sobre mis comportamientos. Es verdad, no estoy mal. Y no quiero serlo. Pero al comportarme como un chico malo antes, fui reconocido. La gente tenía miedo de mí, de mi fuerza, de mi fuego, de mis silbidos. No se acercó a mí. Y él me respetó. Ahora, en cambio..." El niño sintió el dolor del dragón. “¿Ahora en cambio…?” “Me da vergüenza decirlo. Pero el otro día, en realidad... se me acercó un chico. Y como yo seguía pareciendo buena y tranquila, me jaló la cola. Y otro intentó meter sus dedos en mis fosas nasales, de donde una vez emití fuego. Y luego están los que juegan con mis alas, intentando abrirlas cuando las he cerrado para descansar. En fin, ahora todo el mundo se burla de mí, dicen que no le doy miedo a nadie...". [...] | Entry #37565 — Discuss
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El dragón se alegró de volver a verle [al niño], y en esta ocasión emitió un siseo que asustó tanto a las numerosas personas que le rodeaban que todas huyeron. Por supuesto, el niño no había huido. Entonces el dragón, entristecido, le confesó su confusión. "Ya no soy yo mismo: ya no sé quién soy", le dijo. Y una gran lágrima caía de sus ojos, que ya no brillaban, sino que se habían vuelto apagados y acuosos. "Me has hecho reflexionar sobre mi comportamiento. Es verdad, no soy malo. Y no quiero serlo. Pero al comportarme antes como un villano, se me reconocía. La gente me tenía miedo, a mi fuerza, a mi fuego, a mis silbidos. No se me acercaban. Y me respetaban. Ahora, en cambio..." El niño sintió el dolor del dragón. "¿Ahora, en cambio...?" "Me avergüenza decir esto. Pero el otro día, incluso ... un niño se me acercó. Y como yo seguía con buena cara y tranquilo, me tiró de la cola. Y otro intentó meterme los dedos en las fosas nasales, de donde yo solía emitir fuego. Y luego estaban los que jugueteaban con las alas, intentando abrirlas para mí cuando yo las cerraba para descansar. Ahora todos se burlan de mí, dicen que no asusto a nadie...". [. | Entry #37670 — Discuss
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[…] El dragón fue feliz de verle [el niño] y en esa ocasión emitió un silbido que asustó a todos los que lo rodeaban, que se fueron como el alma que lleva el diablo. Por supuesto, el niño no se fue. Y entonces el dragón, vuelto triste, confesó su confusión. “Ya no soy yo: ya no sé quién soy”, dijo. Y una gran lágrima bajó de sus ojos, ya no brillantes pero vueltos, opacos y acuosos. “Tú me has hecho reflexionar sobre mis actitudes. Es verdad, yo no soy malo. Y no quiero serlo. Pero actuando de malo, antes, era reconocido. La gente tenía miedo de mí, de mi fuerza, de mi fuego, de mis silbidos. No se acercaba. Y me respetaba. Ahora, en cambio …” El niño percibió el dolor del dragón. “¿Ahora, en cambio …?” “Me avergüenzo decirlo. Pero el otro día, incluso … Un chaval se me acercó. Y ya que sigo pareciendo bueno y tranquilo, me tiró la cola. Otro intentaba meterme los dedos en la nariz, de donde, hace tiempo, emitía fuego. Y después hay quien juguetea con mis alas, intentando abrirlas cuando yo intento cerrarlas para dormir. Entonces, ahora todos se burlan de mí, diciendo que no asusto a nadie … ". […] | Entry #37751 — Discuss
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